"La rana que no sabía que estaba hervida", que creo merece la pena ser conocido. Ahí os lo dejo.
“Imaginen una cazuela llena de agua, en cuyo interior nada tranquilamente una rana. Se está calentando la cazuela a fuego lento. Al cabo de un rato el agua está tibia. A la rana, esto le parece bastante agradable, y sigue nadando.
La temperatura empieza a subir. Ahora el agua está caliente. Un poco más de lo que suele gustarle a la rana. Pero ella no se inquieta, y además el calor siempre le produce algo de fatiga y somnolencia.
Ahora el agua está caliente de verdad. A la rana empieza a parecerle desagradable. Lo malo es que se encuentra sin fuerzas, así que se limita a aguantar, a tratar de adaptarse y no hace nada más.
Así, la temperatura del agua sigue subiendo poco a poco, nunca de una manera acelerada, hasta el momento en que la rana acabe hervida y muera sin haber realizado el menor esfuerzo por salir de la cazuela.
Si la hubiéramos sumergido de golpe en una cazuela con el agua a 50 grados, de una sola zancada ella se habría puesto a salvo, saltando fuera del recipiente.”
Oliver Clerc
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miércoles, 11 de noviembre de 2009
viernes, 4 de septiembre de 2009
La tortuga y el pez
Amanecía. Los primeros rayos del sol se reflejaban en las aguas azules del mar de Arabia. Una tortuga salía de su sueño profundo y se desperezaba en la playa. Abrió los ojillos y, de repente, vio un pez que sacaba la cabeza del agua. Cuando el pez se percató de la presencia de la tortuga, le preguntó:
--Amiga tortuga, presiento que hay sabiduría en tu corazón y quiero hacerte una pregunta: ¿qué es el agua?
La tortuga no repuso al instante.
No podía creer lo que le estaba preguntando aquel pez que estaba cerca de ella. Cuando se dio cuenta de que no estaba durmiendo y el suceso no era parte de un sueño, repuso:
--Amigo pez, has nacido en el agua, en el agua estás viviendo y en el agua hallarás la muerte. Alrededor de tu cuerpo hay agua y agua hay dentro de tu cuerpo. Te alimentas de lo que en el agua encuentras y en el agua te reproduces. ¡Y tú, pez necio, me preguntas qué es el agua!
* Buda dice: Ignorante como ese pez, naces, vives y mueres en el Ser y gracias al Ser y, empero, como ese pez que desconoce el agua en la que mora, tú ignoras la Realidad en la que habitas.
--Amiga tortuga, presiento que hay sabiduría en tu corazón y quiero hacerte una pregunta: ¿qué es el agua?
La tortuga no repuso al instante.
No podía creer lo que le estaba preguntando aquel pez que estaba cerca de ella. Cuando se dio cuenta de que no estaba durmiendo y el suceso no era parte de un sueño, repuso:
--Amigo pez, has nacido en el agua, en el agua estás viviendo y en el agua hallarás la muerte. Alrededor de tu cuerpo hay agua y agua hay dentro de tu cuerpo. Te alimentas de lo que en el agua encuentras y en el agua te reproduces. ¡Y tú, pez necio, me preguntas qué es el agua!
* Buda dice: Ignorante como ese pez, naces, vives y mueres en el Ser y gracias al Ser y, empero, como ese pez que desconoce el agua en la que mora, tú ignoras la Realidad en la que habitas.
jueves, 6 de agosto de 2009
La paradoja de nuestro tiempo….

Tenemos casas más grandes, pero familias más pequeñas;
más comodidades pero menos tiempo.
Tenemos más títulos, pero menos sentido común;
más conocimiento, pero menos criterio;
más medicinas pero menos salud.
Hemos ido a la luna y hemos vuelto,
pero nos cuesta cruzar la calle para conocer a los nuevos vecinos;
Hemos construido ordenadores que almacenan más información
para reproducirla más que nunca;
pero gozamos de menos comunicación.
Nos hemos excedido en cantidad,
quedándonos cortos en calidad.
Es la era de la comida rápida y la digestión lenta;
de hombres altos pero de poco carácter;
de los grandes beneficios y las relaciones superficiales,
Es la era en la que hay mucho en el escaparate,
pero nada en el interior…
Tenzin Gyatso (14º Dalai Lama)
viernes, 17 de abril de 2009
Vivir
La vida es una oportunidad única y que hay que vivirla.
Que se sepa, el cartero de la vida nunca llama dos veces.
El único pecado imperdonable es no vivir, entregarse a una muerte anticipada mientras la sangre corre todavía por nuestras venas. Porque vivir no es solo estar en la vida. Vivir es participar en la fiesta, actuar, ser protagonista, elegir un papel e interpretarlo con autenticidad y con convencimiento. Vivir es ser y conocer, saber por propia experiencia qué es el amor, a qué saben los besos, qué se siente cuando se llega al éxtasis, a la cumbre del placer, qué se pierde cuando un amor se olvida.
Vivir es saber por propia experiencia qué es la pasión y qué se siente cuando nos atrapa. Qué se siente cuando un amigo nos pone la mano en el hombro, cuando llega el momento de una despedida. Cuando tropezamos y tenemos que levantarnos y volver a la lucha.
Vivir es estar vivo y parecerlo, saltar cada mañana de la cama como si todo fuera nuevo, como si fuera el primer día. Aprovechar cada momento como si fuera el último, porque el instante que se va, no vuelve.
No dejes que nadie te niegue tu derecho a vivir.
Mientras el cuerpo aguante, exprime la vida.
Jesús Quintero
miércoles, 15 de abril de 2009
Vivir Despeinada

Todos deberíamos atender esta frase con intensidad, sin poses, disfrutando cada momento, cada experiencia, cada afecto. Sin lugar a dudas, seríamos mucho más felices.
Hoy he aprendido que hay que dejar que la vida te despeine, por eso he decidido disfrutar la vida con mayor intensidad… El mundo está loco. Definitivamente loco… Lo rico, engorda. Lo lindo sale caro. El sol que ilumina tu rostro arruga. Y lo realmente bueno de esta vida, despeina…
- Hacer el amor, despeina.
- Reírte a carcajadas, despeina.
- Viajar, volar, correr, meterte en el mar, despeina.
- Quitarte la ropa, despeina.
- Besar a la persona que amas, despeina.
- Jugar, despeina.
- Cantar hasta que te quedes sin aire, despeina.
- Bailar hasta que dudes si fue buena idea ponerte tacones altos esa noche, te deja el pelo irreconocible…
Así que como siempre cada vez que nos veamos yo voy a estar con el cabello despeinado…
Sin embargo, no tengas duda de que estaré pasando por el momento más feliz de mi vida. Es ley de vida: siempre va a estar más despeinada la mujer que elija ir en el primer carrito de la montaña rusa, que la que elija no subirse.
Puede ser que me sienta tentado a ser una mujer impecable, peinada y planchadita por dentro y por fuera. El aviso clasificado de este mundo exige buena presencia: Péinate, ponte, sácate, cómprate, corre, adelgaza, come sano, camina derechita, ponte seria…
Y quizá debería seguir las instrucciones pero ¿cuando me van a dar la orden de ser feliz? Acaso no se dan cuenta que para lucir linda, me debo de sentir linda… ¡La persona más linda que puedo ser!
Lo único que realmente importa es que al mirarme al espejo, vea a la mujer que debo ser. Por eso mi recomendación a todas las mujeres y porq no hombres
Entrégate, Come rico, Besa, Abraza, Haz el amor, Baila, Enamórate, Relájate, Viaja, Salta, Acuéstate tarde, Levántate temprano, Corre, Vuela, Canta, Ponte linda, Ponte cómoda, Admira el paisaje, Disfruta,
y sobre todo, deja que la vida te despeine!!!
Lo peor que puede pasarte es que, sonriendo frente al espejo, te tengas que volver a peinar.
SUERTE Y QUE DISFRUTES...
miércoles, 4 de febrero de 2009
Ya no hay locos

Ya no hay locos, amigos, ya no hay locos.
Se murió aquel manchego, aquel estrafalario fantasma del desierto y ...
ni en España hay locos. Todo el mundo está cuerdo, terrible, monstruosamente cuerdo.
¿Cuándo se pierde el juicio?
Respondedme loqueros,
¿cuándo se quiebra y salta roto en mil pedazos el mecanismo del cerebro?
Ya no hay locos, amigos, ya no hay locos.
Se murió aquel manchego,
aquel estrafalario fantasma del desierto
y... ¡Ni en España hay locos! ¡Todo el mundo está cuerdo,
terrible, monstruosamente cuerdo! ...
León Felipe
jueves, 27 de noviembre de 2008
Disfruta de lo que tienes.
Jackson Brown no es un gran pensador, ni un Nobel de literatura... Es sólo un hombre común, un padre preocupado por la felicidad de su hijo, que le escribió estos "Simples consejos" cuando se iba a estudiar a la Universidad, lejos de casa...
Su hijo decidió fotocopiarlos y los distribuyó entre sus compañeros... Tuvieron tanto éxito, que una editorial le pidió autorización para editar un libro con ellos. Poco tiempo después, ampliado bajo el título "Vivir Feliz", se convirtieron en un Best Seller que lleva decenas de ediciones y fue traducido en varios idiomas...
* Observa el amanecer por lo menos una vez al año.
* Estrecha la mano con firmeza y mira a la gente de frente a los ojos.
* Ten un buen equipo de música.
* Elige a un socio de la misma manera que elegirías a un compañero de tenis: busca que sea fuerte dónde tú eres débil y viceversa.
* Evita a las personas negativas: siempre tienen un problema para cada solución.
* Conduce un coche que no sea muy caro, pero date el gusto de tener una buena casa.
* Nunca existe una segunda oportunidad para causar una buena impresión.
* No hagas comentarios sobre el peso de una persona, o le digas a alguien que está perdiendo el cabello. Ya lo sabe.
* Desconfía de los fanfarrones, nadie alardea de lo que le sobra.
* Recuerda los cumpleaños de la gente que te importa.
* Recuerda que se loga más de las peronas por medio del estímulo que del reproche: dile al débil que es fuerte y lo verás hacer fuerza.
* Anímate a presentarte a alguien que te cae bien, simplemente con una sonrisa y diciendo: "mi nombre es tal, todavía no nos han presentado"...
* Nunca amenaces si no estás dispuesto a cumplir.
* Muestra respeto extra por las personas que hacen el trabajo más pesado.
* Haz lo que sea correcto, sin importar lo que otros piensen.
* Dale una mano a tu hijo cada vez que tengas la oportunidad. Llegará el momento en que ya no te dejará hacerlo.
* Aprende a mirar a la gente desde sus sandalias y no desde las tuyas. Ubica tus pretensiones en el marco de las posibilidades.
* Recuerda el viejo proverbio: "sin deudas, sin peligro..."
* No hay nada más difícil que responder a las preguntas de los necios...
* Aprende a combatir con los demás y descubre la alegría de ser útil a tu prójimo. (El que no vive para servir, no sirve para vivir)
* Acude a tus compromisos con tiempo. La puntualidad es el respeto por el tiempo ajeno...
* Confía en Dios, pero cierra tu coche con llave.
* Recuerda que el gran Amor, y el gran Desafío, incluyen también "el gran Riesgo"...
* Nunca confundas riqueza con éxito.
* No pierdas nunca el sentido del humor, y aprende a reírte de tus propios defectos...
* No esperes que otro sepa lo que quieres si no lo dices...
* Aunque tengas una posición holgada, haz que tus hijos paguen parte de sus estudios.
* Haz dos copias de las fotos que saques, y envíalas a las personas que aparecen en ellas...
* Trata a tus empleados con el mismo respeto que tratas a tus clientes.
* Recuerda que a veces, el silencio es la mejor respuesta.
* No descartes una buena idea porque no te gusta de quién viene.
* Nunca compres un colchón barato: nos pasamos un tercio de nuestra vida encima de él.
* No confundas confort con felicidad.
* Nunca compres algo eléctrico en una feria artesanal.
* Escucha el doble de lo que hablas (por eso Dios nos dio dos oídos y una sola boca).
* Aprende a distinguir entre tus amigos y tus enemigos.
* Cuando necesites un consejo profesional, pídeselo a profesionales y no a amigos.
* Nunca envidies: la envidia es el homenaje que la mediocridad rinde al talento.
* Recuerda que la felicidad no es una meta, sino un camino: disfruta mientras lo recorres.
* Si no quieres sentirte frustrado, no te fijes metas imposibles.
La gente más feliz no necesariamente tiene lo mejor...
...Simplemente disfruta al máximo de lo que tiene.
Su hijo decidió fotocopiarlos y los distribuyó entre sus compañeros... Tuvieron tanto éxito, que una editorial le pidió autorización para editar un libro con ellos. Poco tiempo después, ampliado bajo el título "Vivir Feliz", se convirtieron en un Best Seller que lleva decenas de ediciones y fue traducido en varios idiomas...
* Observa el amanecer por lo menos una vez al año.
* Estrecha la mano con firmeza y mira a la gente de frente a los ojos.
* Ten un buen equipo de música.
* Elige a un socio de la misma manera que elegirías a un compañero de tenis: busca que sea fuerte dónde tú eres débil y viceversa.
* Evita a las personas negativas: siempre tienen un problema para cada solución.
* Conduce un coche que no sea muy caro, pero date el gusto de tener una buena casa.
* Nunca existe una segunda oportunidad para causar una buena impresión.
* No hagas comentarios sobre el peso de una persona, o le digas a alguien que está perdiendo el cabello. Ya lo sabe.
* Desconfía de los fanfarrones, nadie alardea de lo que le sobra.
* Recuerda los cumpleaños de la gente que te importa.
* Recuerda que se loga más de las peronas por medio del estímulo que del reproche: dile al débil que es fuerte y lo verás hacer fuerza.
* Anímate a presentarte a alguien que te cae bien, simplemente con una sonrisa y diciendo: "mi nombre es tal, todavía no nos han presentado"...
* Nunca amenaces si no estás dispuesto a cumplir.
* Muestra respeto extra por las personas que hacen el trabajo más pesado.
* Haz lo que sea correcto, sin importar lo que otros piensen.
* Dale una mano a tu hijo cada vez que tengas la oportunidad. Llegará el momento en que ya no te dejará hacerlo.
* Aprende a mirar a la gente desde sus sandalias y no desde las tuyas. Ubica tus pretensiones en el marco de las posibilidades.
* Recuerda el viejo proverbio: "sin deudas, sin peligro..."
* No hay nada más difícil que responder a las preguntas de los necios...
* Aprende a combatir con los demás y descubre la alegría de ser útil a tu prójimo. (El que no vive para servir, no sirve para vivir)
* Acude a tus compromisos con tiempo. La puntualidad es el respeto por el tiempo ajeno...
* Confía en Dios, pero cierra tu coche con llave.
* Recuerda que el gran Amor, y el gran Desafío, incluyen también "el gran Riesgo"...
* Nunca confundas riqueza con éxito.
* No pierdas nunca el sentido del humor, y aprende a reírte de tus propios defectos...
* No esperes que otro sepa lo que quieres si no lo dices...
* Aunque tengas una posición holgada, haz que tus hijos paguen parte de sus estudios.
* Haz dos copias de las fotos que saques, y envíalas a las personas que aparecen en ellas...
* Trata a tus empleados con el mismo respeto que tratas a tus clientes.
* Recuerda que a veces, el silencio es la mejor respuesta.
* No descartes una buena idea porque no te gusta de quién viene.
* Nunca compres un colchón barato: nos pasamos un tercio de nuestra vida encima de él.
* No confundas confort con felicidad.
* Nunca compres algo eléctrico en una feria artesanal.
* Escucha el doble de lo que hablas (por eso Dios nos dio dos oídos y una sola boca).
* Aprende a distinguir entre tus amigos y tus enemigos.
* Cuando necesites un consejo profesional, pídeselo a profesionales y no a amigos.
* Nunca envidies: la envidia es el homenaje que la mediocridad rinde al talento.
* Recuerda que la felicidad no es una meta, sino un camino: disfruta mientras lo recorres.
* Si no quieres sentirte frustrado, no te fijes metas imposibles.
La gente más feliz no necesariamente tiene lo mejor...
...Simplemente disfruta al máximo de lo que tiene.
jueves, 20 de noviembre de 2008
Pregunta a Buda

Una vez le preguntaron al Buda…que es lo que a el más le sorprendía de la humanidad y respondió:
Los hombres que pierden la salud para juntar dinero y luego pierden el dinero para recuperar la Salud….
Y por pensar ansiosamente en el futuro olvidan el presente, de tal forma que acaban por no vivir ni el presente ni el futuro. Viven como si nunca fuesen a morir y mueren como si nunca hubiesen vivido.
lunes, 28 de julio de 2008
Reloj, no marques las horas
«Quevedo decía que sólo lo fugitivo permanece y dura. Priestley hablaba de la herida del tiempo. Horacio, mucho antes, aconsejaba al lector de sus odas que aprovechase, a bocados, el momento. Carpe diem, hic et nunc (aquí y ahora), fugit tempus. Buda y Laotsé pensaban lo mismo. Omar Khayyam lo remachó en uno de sus rubaiyatas: “Hay dos días por los cuales mi corazón jamás ha languidecido… Ése que ya pasó, ése que no ha llegado todavía”. Folleu, folleu que el món s’acaba.
Al hombre occidental le angustia el tiempo; el oriental cree que no existe. Fue el judeocristianismo quien lo inventó: creación ex nihilo, Juicio Final. Con esos dos conceptos, que ninguna religión ―fuera de las tres del Libro― comparte, nació la idea de la Historia, de un tiempo lineal que avanza como una flecha desde el hágase la luz hasta la Segunda Venida, no se detiene, no retrocede, puede escandirse y medirse, tiene un antes, un durante y un después, y está, en consecuencia, sometido al tictac inexorable del reloj.
En Oriente, por el contrario, aseguran que el tiempo es circular, que todo se repite, que la historia es eterno retorno de ciclos que se encadenan y que las cosas del mundo no se suceden, sino que, simplemente, suceden. Es el illud tempus, el del érase una vez de las leyendas, las fábulas infantiles y las escrituras sagradas, el de la Edad de Oro, el de la serenidad apolínea y la ebriedad dionisíaca, el del nada importa nada de los cínicos, los estoicos y los epicúreos. En él no cabe la Caída ni, por lo tanto, el deterioro y la muerte. Es probable que el hombre feliz no tuviera camisa en la época de Las mil y una noches, pero es seguro que ahora no tiene reloj. Mi amigo Jodorowsky, de hecho, no lo tiene. Palabra. Y yo lo envidio. ¿Cómo se las apañará para no perder los aviones? Cuando se lo pregunto, sonríe. ¿Será que los pierde? Vive cada minuto de tu vida, aconsejan los chamanes, como si fuera el último, y así tu hora será siempre la de la verdad.
¿Relojes? En los del mundo antiguo, cuando lo eran de sol, había una frase inscrita: Omnia vulnerant, ultima necat (todas las horas hieren, la última mata). Esa certidumbre es, en definitiva, el mecanismo secreto que mueve las agujas del reloj. La inmortalidad se alcanza parándolas.»
Reflexionen, amigos.
Fernando Sánchez-Dragó
Al hombre occidental le angustia el tiempo; el oriental cree que no existe. Fue el judeocristianismo quien lo inventó: creación ex nihilo, Juicio Final. Con esos dos conceptos, que ninguna religión ―fuera de las tres del Libro― comparte, nació la idea de la Historia, de un tiempo lineal que avanza como una flecha desde el hágase la luz hasta la Segunda Venida, no se detiene, no retrocede, puede escandirse y medirse, tiene un antes, un durante y un después, y está, en consecuencia, sometido al tictac inexorable del reloj.
En Oriente, por el contrario, aseguran que el tiempo es circular, que todo se repite, que la historia es eterno retorno de ciclos que se encadenan y que las cosas del mundo no se suceden, sino que, simplemente, suceden. Es el illud tempus, el del érase una vez de las leyendas, las fábulas infantiles y las escrituras sagradas, el de la Edad de Oro, el de la serenidad apolínea y la ebriedad dionisíaca, el del nada importa nada de los cínicos, los estoicos y los epicúreos. En él no cabe la Caída ni, por lo tanto, el deterioro y la muerte. Es probable que el hombre feliz no tuviera camisa en la época de Las mil y una noches, pero es seguro que ahora no tiene reloj. Mi amigo Jodorowsky, de hecho, no lo tiene. Palabra. Y yo lo envidio. ¿Cómo se las apañará para no perder los aviones? Cuando se lo pregunto, sonríe. ¿Será que los pierde? Vive cada minuto de tu vida, aconsejan los chamanes, como si fuera el último, y así tu hora será siempre la de la verdad.
¿Relojes? En los del mundo antiguo, cuando lo eran de sol, había una frase inscrita: Omnia vulnerant, ultima necat (todas las horas hieren, la última mata). Esa certidumbre es, en definitiva, el mecanismo secreto que mueve las agujas del reloj. La inmortalidad se alcanza parándolas.»
Reflexionen, amigos.
Fernando Sánchez-Dragó
domingo, 6 de julio de 2008
Extranjero
sábado, 5 de julio de 2008
No tener nunca
No tener nunca que mentir a nadie y mucho menos a uno mismo.
No odiar. Gozar cuanto sea posible. No tener pleitos. No soportar yugos ni cadenas. No querer tener siempre la razón. Saber descubrir la belleza y la bondad ocultas.
Tal vez, esas pequeñas cosas, son lo que llamamos felicidad.
Jesús Quintero
No odiar. Gozar cuanto sea posible. No tener pleitos. No soportar yugos ni cadenas. No querer tener siempre la razón. Saber descubrir la belleza y la bondad ocultas.
Tal vez, esas pequeñas cosas, son lo que llamamos felicidad.
Jesús Quintero
martes, 24 de junio de 2008
Miradas
Hay que abrir las miradas, compañeros.
Humedecer la lengua con prisa de paloma, y tirar las palabras contra orejas de yeso.
Luis Pastor
domingo, 25 de mayo de 2008
Me llaman loco
Me llaman loco porque aún creo en los grandes sueños, en la utopía. Porque no renuncio a la felicidad para todos.
Me llaman loco porque no me gusta dar órdenes ni recibirlas. Porque no comprendo a los que están dispuestos a todo por llegar al poder, a la fama, a la riqueza.
Me llaman loco porque no comprendo la guerra. Porque no comprendo una justicia que legaliza tantas injusticias.
Me llaman loco porque no me gusta dar órdenes ni recibirlas. Porque no comprendo a los que están dispuestos a todo por llegar al poder, a la fama, a la riqueza.
Me llaman loco porque no comprendo la guerra. Porque no comprendo una justicia que legaliza tantas injusticias.
Jesús Quintero
miércoles, 14 de mayo de 2008
Nunca seremos iguales, ni falta que hace.
No hay nada más aburrido que la igualdad.
Lo que hace falta es que nos respetemos y respetemos nuestras diferencias. Que nos sintamos solidarios y unidos.
Que nadie explote a nadie. Que nadie desprecie a nadie, lo avasalle o lo humille. Que nadie se crea superior.
Que no seamos iguales no quiere decir que seamos mejores ni peores, sólo diferentes.
Lo que hace falta es que nos respetemos y respetemos nuestras diferencias. Que nos sintamos solidarios y unidos.
Que nadie explote a nadie. Que nadie desprecie a nadie, lo avasalle o lo humille. Que nadie se crea superior.
Que no seamos iguales no quiere decir que seamos mejores ni peores, sólo diferentes.
Jesús Quintero
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