lunes, 27 de octubre de 2008

Namasté



Namasté (नमस्ते ‘me inclino ante ti’) en idioma hindi y sánscrito, gassho (del japonés 合掌 gasshō), es una expresión de saludo de Asia del sur originario de India. Se usa tanto como el hola y el adiós del idioma español.

El término se refiere a un gesto corporal para saludar: Con las palmas de las manos juntas y con los dedos apuntando hacia arriba, en posición de oración, con una inclinación reverencial. Se usa en varias tradiciones budistas, así como en numerosas culturas en Asia. Se utiliza para saludar, pedir, dar las gracias, mostrar respeto o veneración y para rezar.

Normalmente se acompaña por una inclinación ligera de la cabeza, hecha con las palmas abiertas y unidas entre sí, ante el pecho.

También existe el término namaskar, que significa ‘decir un saludo’ o ‘hacer reverencias’ (siendo namas ‘reverencia’ y krí ‘hacer’).

Námaste a veces se usa en el contexto de las prácticas de yoga como un saludo de encuentro o despedida, generalmente tomado como una expresión de buenos deseos. A veces se malinterpreta como un saludo exclusivamente entre yoguis. Se utiliza a lo largo de Asia del Sur, sobre todo en el contexto de las culturas budistas, particularmente para acercarse a un superior.

Námaste es una palabra del idioma hindi, y tiene uso extendido en India del Norte donde el hindi y sus dialectos son los lenguajes hablados.

Al pronunciar námaste se llevan las palmas abiertas juntas: normalmente ante el pecho, debajo de la barbilla, debajo de la nariz, o sobre la cabeza. Este (como cualquier otro gesto) se considera un mudra (‘gesto’ o posición simbólica de las manos difundida en las religiones orientales).

Connotaciones esotéricas de la postura
En el hinduismo, la palma derecha representa la planta de los pies de Dios y la palma izquierda representa la cabeza del devoto.

En otros contextos religiosos, la persona que hace el gesto de unir las dos manos elimina sus diferencias con la persona a la que reverencia, y se conecta con ella. La mano derecha representa la naturaleza más alta, la espiritual, mientras que la izquierda representa el ego mundano. La inclinación de la cabeza es una inclinación simbólica de respeto.

sábado, 25 de octubre de 2008

Frases famosas de Einstein




Soy en verdad un viajero solitario, y los ideales que han iluminado mi camino y han proporcionado una y otra vez nuevo valor para afrontar la vida han sido: la belleza, la bondad y la verdad.

El derecho de todo hombre es escuchar su conciencia y actuar según esta se lo dicte.

Después de las bombas que destruyeron Japón, Einstein reflexionó: "Si hubiera sabido esto, me habría dedicado a la relojería".

No sé cómo será la III Guerra Mundial, pero sí la IV... con piedras y palos.

¿Azar? Jamás creeré que Dios juega a los dados con el mundo.

Un hombre debe buscar lo que es y no lo que cree que debería ser.

La emoción más hermosa y más profunda que podemos experimentar es la sensación de lo místico. Es el legado de toda ciencia verdadera.

La gravitación no puede ser la causa de que la gente se enamore.

Aquel al que su emoción le es desconocida, que ya no se pregunta ni está en estática reverencia, vale tanto como si estuviera muerto.

Tener el conocimiento y el sentimiento de que lo que es impenetrable para nosotros realmente existe, que se manifiesta en la suprema sabiduría y en la más radiante belleza que nuestras torpes facultades sólo pueden comprender en sus formas más primitivas, está en el centro de toda verdadera religiosidad.

La vida de un hombre sin religión no tiene sentido; y no sólo lo convierte en un desdichado, sino en un ser incapaz de vivir. El admitir que existe Algo en lo cual no podemos penetrar; el pensar que las razones más profundas, que la belleza más radiante que nuestra mente pueda alcanzar, son sólo sus formas más elementales de expresión; ese reconocimiento, esa emoción, constituye la actitud verdaderamente religiosa. En ese sentido yo soy profundamente religioso.

La luz es la sombra de Dios.

La Ciencia es una tentativa en el sentido de lograr que la caótica diversidad de nuestras experiencias sensoriales corresponda a un sistema de pensamiento lógicamente ordenado.

Nunca pienso en el futuro. Este llega lo suficientemente rápido.

Mi ideal político es el democrático. Todo el mundo debe ser respetado como persona y nadie debe ser divinizado.

¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio.

La ciencia sin religión está coja y la religión sin ciencia está ciega.

Si perdemos el sentido del misterio, la vida no es más que una vela apagada.

La energía no se crea, siempre existe, y no se destruye, solamente se transforma por medio del pensamiento o voluntad de quien la maneja.

Si tu intención es describir la verdad, hazlo con sencillez y la elegancia déjasela al sastre. Todo debe simplificarse hasta donde sea posible, pero nada más.

Vemos la luz del atardecer anaranjada y violeta porque llega demasiado cansada de luchar contra el espacio y el tiempo.

Lo importante es no dejar de hacerse preguntas.

El mundo no está amenazado por las malas personas sino por aquellos que permiten la maldad.

Si anhelamos con seguridad y pasión la seguridad, el bienestar y el libre desarrollo del talento de todos los hombres no hemos de carecer de los medios necesarios para conquistarlos.

Muchas son las cátedras universitarias, pero escasos los maestros sabios y nobles. Muchas y grandes son las aulas, más no abundan los jóvenes con verdadera sed de verdad y justicia.

Una universidad es un lugar donde la universalidad del espíritu humano se manifiesta.

Si mi teoría de la relatividad es exacta, los alemanes dirán que soy alemán y los franceses que soy ciudadano del mundo. Pero si no, los franceses dirán que soy alemán, y los alemanes que soy judio.

Mientras somos jóvenes, los pensamientos pertenecen al amor. Después el amor pertenece a los pensamientos.

La ciencia no es más que un refinamiento del pensamiento cotidiano. Lo más incomprensible del Universo, es que sea comprensible.

La imaginación es más importante que el conocimiento.

La realidad es simplemente una ilusión, aunque muy persistente.

Soy lo suficientemente artista como para dibujar libremente sobre mi imaginación.

La imaginación es más importante que el conocimiento.

El conocimiento es limitado. La imaginación circunda el mundo.

Es un sentimiento maravilloso el descubrir las características unificadoras de un complejo de fenómenos diversos que parecen totalmente desconectados en la experiencia directa de los sentidos.

Un ser humano es parte de un todo, llamado por nosotros universo, una parte limitada en el tiempo y el espacio. Se experimenta a sí mismo, sus pensamientos y sentimientos como algo separado del resto... algo así como una ilusión óptica de su conciencia. Esta falsa ilusión es para nosotros como una prisión que nos restringe a nuestros deseos personales y al afecto que profesamos a las pocas personas que nos rodean. Nuestra tarea debe ser el liberarnos de esta cárcel ampliando nuestro círculo de compasión para abarcar a todas las criaturas vivas y a la naturaleza en conjunto en toda su belleza.

Un ser humano es parte del todo que llamamos universo, una parte limitada en el tiempo y en el espacio. Está convencido de que él mismo, sus pensamientos y sus sentimientos, son algo independiente de los demás, una especie de ilusión óptica de su conciencia. Esa ilusión es una cárcel para nosotros, los limita a nuestros deseos personales y a sentir afecto por los pocos que tenemos más cerca. Nuestra tarea tiene que ser liberarnos de esa cárcel, ampliando nuestro círculo de compasión, para abarcar a todos los seres vivos y a toda la naturaleza.

La religión del futuro será cósmica. Una religión basada en la experiencia y que rehuya los dogmatismos. Si hay alguna religión que colme las necesidades de la ciencia esa sería el Budismo...

No todo lo que cuenta puede ser contado y no todo lo que puede ser contado cuenta.

El telégrafo sin hilos no es difícil de comprender. El telégrafo ordinario es como un gato muy largo. Pones la cola en Nueva York y el gato maúlla en Los Ángeles. El telégrafo sin hilos es lo mismo pero sin el gato.

En mis teorías sitúo un reloj en cada punto del espacio, pero en la vida real apenas puedo permitirme el lujo de comprarme uno para mi casa.

Hasta donde la ley de las matemáticas se refiere a la realidad, esta no es exacta; y cuando las leyes de la matemática son exactas, estas no se refieren a la realidad.

El nacionalismo es una enfermedad infantil. Es el sarampión de la humanidad.

No entiendes realmente algo a menos que seas capaz de explicárselo a tu abuela.

Lo único que interfiere con mi aprendizaje es mi educación.

Lo único realmente valioso es la intuición.

La belleza no mira, sólo es mirada.

Si alguien viviese como yo, las novelas románticas no habrían existido nunca.

Pon tu mano en un horno caliente durante un minuto y te parecerá una hora. Siéntate junto a una chica preciosa durante una hora y te parecerá un minuto. Eso es la relatividad.

La lengua



A veces las diferentes culturas emplean los mismos emblemas, pero con un significado totalmente diferente. Sacar la lengua es considerado una señal de mala educación entre nuestros niños, pero en el sur de la China moderna, una rápida exhibición de la lengua es una señal de cortés deferencia, y los habitantes de las islas Marquesas sacan la lengua para negar.

La comunicación no verbal
Flora Davis

jueves, 2 de octubre de 2008

Estilo Nilo


Los párpados ennegrecidos realzan los llamativos ojos de un faraón de la dinastía 13.
Foto de Araldo de Luca, Roma


Los ojos egipcios están de moda otra vez, con celebridades que delinean sus párpados como Cleopatra. La finalidad siempre ha sido que los ojos resalten. En el antiguo Egipto, sin embargo, mejorar la apariencia también tenía un significado espiritual. Una peluca lujosa endurecida con cera de abejas, por ejemplo, era un símbolo sexual poderoso que vinculaba a su portador con Hathor, la diosa de la belleza. Es probable que la pintura de ojos verde, o wajdu, sirviera para invocar su protección. En la muerte, los cosméticos creaban un aspecto fértil y juvenil, considerado esencial para renacer en el más allá. Usado tanto por hombres como por mujeres, el maquillaje quizá tuvo además beneficios terrenales. El delineador de ojos negro –conocido como mesdemet en la antigüedad y kohl, del árabe, en la actualidad–, se dice que repelía a las moscas, eliminaba los reflejos del sol y contenía sulfuro de plomo y cloro, que actuaban como desinfectantes (no ha perdurado evidencia alguna de ningún efecto tóxico del plomo). Los aceites y las cremas aromáticos conservaban la humedad de la piel; algunos se daban, incluso, como sueldo. También había muchos remedios contra las arrugas, quizá de resultados tan cuestionables como los de hoy.

Fuente: National Geographic

Cómo aletean las abejas



No se lo digan a las abejas, pero no sirven para volar. Al menos eso concluyó un matemático francés en 1934, según cuenta una historia. C’est faux, por supuesto: las abejas vuelan muy bien; los primeros investigadores simplemente no tenían modo de medir los complejos movimientos de las alas de estos insectos. El biólogo Michael Dickinson del Instituto Tecnológico de California y sus colegas reportan que si bien las abejas de miel no la tienen fácil –el tamaño pequeño de sus alas, en relación con las dimensiones de su cuerpo, significa que tienen que realizar más trabajo para volar que otros insectos–, su método no ortodoxo de batir las alas les permite suspenderse en el aire, luchar contra el viento, evadir a los depredadores y alzar el vuelo incluso si van cargadas con néctar o polen.

Los estudios muestran que muchos insectos mueven sus alas en largas aleteadas de barrido (de 145 a 165 grados) unas 200 veces por segundo. Pero las abejas baten sus alas en arcos breves (de alrededor de 90 grados), de modo que tienen que compensar con velocidad. ¿Cuánta? Hasta 240 batidas por segundo, -casi lo doble de lo que se esperaría, considerando su tamaño.

Fuente: National Geographic

martes, 23 de septiembre de 2008

El pentáculo

El pentáculo es un símbolo precristiano relacionado con el culto a la Naturaleza. Los antiguos dividían el mundo en dos mitades: la masculina y la femenina. Sus dioses y diosas actuaban para mantener un equilibrio de poder. El yin y el yang. Cuando lo masculino y lo femenino estaban equilibrados, había armonía en el mundo. Cuando no, reinaba el caos. Las religiones de los primeros tiempos de la historia se basaban en el orden divino de la Naturaleza. La diosa Venus y el planeta Venus eran lo mismo. La diosa ocupaba un lugar en la bóveda celeste nocturna y se la conocía por multitud de nombres –Venus, La Estrella de Oriente, Ishtar, Astarte-, todos ellos conceptos del gran poder femenino y sus vínculos con la Naturaleza y la Madre Tierra.

El planeta Venus traza un pentáculo perfecto en la Eclíptica cada ocho años. Tan impresionados quedaron los antiguos al descubrir ese fenómeno, que Venus y su pentáculo se convirtieron en símbolos de perfección, de belleza y de las propiedades clínicas del amor sexual. Como tributo a la magia de Venus, los griegos tomaron como medida su ciclo de ocho años para organizar sus Olimpiadas. En la actualidad, son pocos los que saben que el hecho de organizar los Juegos Olímpicos cada cuatro años siguen debiéndose a los medios ciclos de Venus. Y menos aún los que conocen que el pentáculo estuvo a punto de convertirse en el emblema oficial olímpico, pero que se modificó en el último momento: las cinco puntas pasaron a ser cinco aros formando intersecciones para reflejar mejor el espíritu de unión y armonía del evento.

Los símbolos son muy resistentes, pero la primera Iglesia católica romana alteró el significado del pentáculo. Como parte de la campaña del Vaticano para erradicar las religiones paganas y convertir a las masas al cristianismo.

El Código Da Vinci
Dan Brown

sábado, 13 de septiembre de 2008

Lo que se muestra

No es que una parte decisiva de mí permaneciera siempre oculta a los ojos de todos: yo era lo que estaba escondido, yo consistía en mi secreto y en mi trivial clandestinidad, y el resto, lo exterior, la cáscara, lo que veían los otros, no me importaba nada, no tenía nada que ver conmigo.

Con vanidad literaria quería refugiarme en mi condición de desconocido, de escondido, pero lo cierto es que también había en mí una propensión a la conformidad tan acentuada al menos como mi instinto de rebeldía, con la diferencia de que la conformidad era práctica y real, mientras que de la rebeldía sólo llegaba a traslucirse ocasionalmente de cara a los demás una confusa actitud de disgusto.

Sefarad
Antonio Muñoz Molina

jueves, 28 de agosto de 2008

Se cierra la brecha



¿Qué implica el hecho de saber leer? En su nivel más elemental, la capacidad de leer y escribir brinda destrezas para entender los señalamientos de los caminos y las instrucciones de los medicamentos. En un aspecto menos tangible, la lectura abre la mente a nuevas ideas y oportunidades, y genera beneficios que van más allá de las páginas de un libro.
Para las naciones en desarrollo, una mayor tasa de alfabetización va de la mano de un PIB per cápita más elevado y de descensos considerables en las tasas de mortandad infantil. Sin embargo, en el mundo todavía hay más de 770 millones de adultos que no saben leer, de los cuales dos tercios son mujeres. En India, menos de la mitad de las mujeres adultas leen y escriben; en Nigeria, sólo 15 de cada 100. Los esfuerzos de la ONU para promover la alfabetización han obtenido pequeños pero alentadores resultados, palpables en las generaciones más jóvenes: hoy, casi 70 % de las hindúes de 15 a 24 años puede leer. La alfabetización universal aún es un gran reto, pero los primeros capítulos de sus conquistas ya están escribiéndose.


Fuente: National Geographic

Lenguaje de signos


En 1958, los manifestantes protestaban con sus nuevas insignias hasta el Atomic Weapons Establishment del Reino Unido.

En un lluvioso fin de semana de pascua, hace 50 años, una multitud salió de Londres para marchar cuatro días en favor de la incipiente causa del desarme nuclear. Un movimiento nuevo requiere de un símbolo nuevo, y el que portaban llevaba un logotipo simple, que desde entonces se convirtió en un emblema universal de la paz. No es ni la pisada de una paloma ni la de una gallina, como han dicho en son de burla los belicistas. Para su diseño, el artista Gerald Holtom se basó en las iniciales de desarme nuclear (N+D), pese a que después dijo que también lo representaba a él mismo desesperado, mostrando las manos abiertas y hacia abajo. De manera intencional, no fue registrado nunca en derechos de autor, y se utilizó para todo, desde las protestas contra la guerra de Vietnam hasta para anunciar cigarrillos; es fácil de identificar, y también de dibujar con errores. Pat Arrowsmith, de 78 años, ayudó a planear esa marcha, y aún acude a este tipo de eventos. Un error común –no dibujar la pata central– convierte a un signo de paz en el logotipo de Mercedes-Benz. Ella siempre lo corrige: “De inmediato saco mi bolígrafo”.

Fuente: National Geographic

Tamil Nadu, India


Decorado con polvo rosa, un toro se abre paso a través de una multitud de hombres que esperan colgarse de él lo suficiente para ganar un premio. Este deporte, llamado jallikattu, es parte de las celebraciones por la cosecha en el pueblo de Alanganallur, en Tamil Nadu.

Fuente: National Geographic

lunes, 11 de agosto de 2008

Da que pensar...

Aquella podría ser una mañana más como otra cualquiera: un sujeto entra en la estación de Metro, va vestido con un pantalón vaquero, una camiseta barata y se sitúa cerca de la entrada...

Extrae un violín de la caja y comienza a tocar con entusiasmo para toda la gente que pasa por allí, es la hora punta de la mañana. Durante los 45 minutos que estuvo tocando el violín, fue prácticamente ignorado por todos los pasajeros del Metro.

Nadie sabía que ese músico era precisamente Joshua Bell, uno de los mejores violinistas del mundo, ejecutando sin parar las piezas musicales más consagradas de la historia, con un instrumento muy especial, un violín Stradivarius, estimado en un valor de más de 3 millones de dólares.

Unos días antes, Bell había tocado en La Sinfónica de Boston, donde los mejores lugares para el concierto costaban la bagatela de 1000 dólares la entrada.

Esta experiencia que ha sido grabada en vídeo, muestra a hombres y mujeres que caminan muy rápido, cada uno haciendo una cosa, pero todos indiferentes al sonido del violín...la iniciativa fue realizada por el Diario The Washington Post, con la finalidad de lanzar un debate sobre el valor del arte, y de su contexto.

LA CONCLUSIÓN:
Estamos acostumbrados a dar valor a las cosas cuando están en un determinado contexto. En este caso, Bell era una obra de arte en sí mismo, pero fuera de contexto, resultó un artefacto de lujo sin la etiqueta de la marca.

El vídeo:

http://www.youtube.com/watch?v=hnOPu0_YWhw

miércoles, 6 de agosto de 2008

Retratista de caballos en el swinging London

En Londres nacieron la minifalda, los largos cabellos y los estrafalarios atuendos, la popularización de las drogas, comenzando por la marihuana y terminando por el ácido lisérgico, la fascinación por el espiritualismo hindú, el budismo, la práctica del amor libre, la salida del ropero de los homosexuales y las campañas del orgullo gay, así como un rechazo en bloque del establishment burgués, no en nombre de la revolución socialista a la que los hippies eran indiferentes, sino de un pacifismo hedonista y anárquico, amansado por el amor a la naturaleza y a los animales y una abjuración de la moral tradicional.

El barrio respiraba juventud, música, unas vidas sin orejeras ni cálculos, grandes dosis de ingenuidad, la voluntad de vivir al día, fuera de la moral y los valores convencionales, buscando un placer que rehuía los viejos mitos burgueses de la felicidad –el dinero, el poder, la familia, la posición, el éxito social- y lo encontraba en formas simples y pasivas de existencia: la música, los paraísos artificiales, la promiscuidad y un absoluto desinterés por el resto de problemas que sacudían a la sociedad. Con su hedonismo tranquilo, pacífico, los hippies no hacían daño a nadie; tampoco ejercían el apostolado, no querían convencer ni reclutar a esas gentes con las que habían roto para llevar su vida alternativa: querían que los dejaran en paz, absortos en su egoísmo frugal y su sueño psicodélico.

Se veía a las gentes vestidas como si fueran a un baile de disfraces, incluso en harapos, a menudo descalzas, pero siempre con un sentido estético aguzado, buscando lo llamativo, lo exótico, lo distinto, y con detalles de picardía y humor.

Muchos hippies, acaso la mayoría, procedían de la clase media o alta, y su rebelión era familiar, dirigida contra la regulada vida de sus padres, contra lo que consideraban la hipocresía de sus costumbres puritanas y las fachadas sociales tras las que se escondían su egoísmo, su espíritu insular y su falta de imaginación. Eran simpáticos su pacifismo, su naturismo, su vegetarianismo, su afanosa búsqueda de una vida espiritual que diera trascendencia a su rechazo de un mundo materialista y roído por prejuicios clasistas, sociales y sexuales con el que no querrían saber nada. Pero todo ello era anárquico, espontáneo, sin centro ni dirección, ni siquiera ideas, porque los hippies –por lo menos los que conocí y observé de cerca-, aunque decían identificarse con la poesía de los beatniks, lo cierto es que leían muy poco o no leían nada. Su filosofía no estaba basada en el pensamiento y la razón sino en los sentimientos: en el feeling.

Las pandillas de skin heads (cabezas rapadas) aparecían de vez en cuando por el barrio, a veces armados de garrotes, y los benignos hippies que habían extendido en las veredas sus mantas para vender sus chucherías artesanales tenían que salir volando, algunos con sus criaturas en los brazos, porque los skin heads les profesaban un odio cerril. No era sólo un odio a su modo de vida sino también clasista, porque esos matones, jugando a los SS, procedían de sectores obreros y marginales y encarnaban su propio tipo de rebelión. Se convirtieron en las fuerzas de choque de un partido minúsculo, el National Front, racista, que pedía la expulsión de los negros de Inglaterra.

El desprecio de los hippies al mundo industrial los había incitado a resucitar la artesanía en todas sus formas y a mitificar el trabajo manual: tejían bolsas, confeccionaban sandalias, aros, collares, túnicas, turbantes, colguijos.

Por esa época, 1972 o 1973, el movimiento hippy entró en una rápida desintegración y pasó a convertirse en una moda burguesa. La revolución psicodélica resultó menos profunda y seria de lo que creían sus cultores.

Travesuras de la niña mala
Mario Vargas Llosa